Veraplayazul denuncia la suciedad que rodea y vierte la depuradora de Cuevas.

La asociación vecinal Veraplayazul ha comprobado sobre el terreno, tal y como muestran las fotografías, que la estación depuradora de aguas residuales de Villaricos, perteneciente al municipio de Cuevas de la Almanzora, vierte suciedad al agua de baño al unirse a la desembocadura del río Almanzora. Unos vertidos que se expanden por toda la costa veratense con el oleaje, cubriendo toda la playa de verdín y de episodios de burbujas y espuma.

El abandono de las instalaciones, el mal estado de las tuberías, así como el agua estancada y maloliente alejan a la depuradora de cualquier garantía de salubridad, constituyendo una grave amenaza para la calidad del agua y, ante todo, la seguridad de los bañistas, que ya han sufrido ocasionalmente picor de ojos y emulsiones en la piel.

Veraplayazul ya alertó del problema al alcalde de Cuevas de la Almanzora, Jesús Caicedo, que también ocupa un sillón en el Congreso de los Diputados. Un extenso dossier, que se registró tanto en el Ayuntamiento de Cuevas como en el de Vera con nulos resultados a la vista de las imágenes, da fe de la acumulación de suciedad en torno a la depuradora, que, incluso, se ha superado en esta campaña. El Ayuntamiento de Cuevas no sólo guarda silencio y hace caso omiso a las denuncias sino que se muestra reincidente, manteniendo, sin ningún rubor, la inmundicia en torno a la depuradora de Villaricos, que afecta negativamente a la salud; a la fauna y vegetación y, por supuesto, a la economía de toda la zona, pues coarta el desarrollo del sector turístico.