Díptico sobre las jornadas.

Con la apertura de la muestra “Vera, la épica de un siglo 1488, 1518, 1569. La exposición”, y la conferencia “Los moros de Huesca: el mundo que pudo ser Bayra”, a cargo de Ánchel Conte Cazcarro, escritor español en lengua aragonesa, doctor en Historia y catedrático de enseñanza secundaria, ha sido inaugurada la IV Semana Cultural de Moros y Cristianos de Vera 2018.

El alcalde veratense, Félix López, abría el acto con la bienvenida a Ánchel Conte y la felicitación a la Asociación de Moros y Cristianos de Vera por el auge alcanzado como una de las actividades programadas en las fiestas de la Patrona, La Virgen de las Angustias. “El trabajo de la Asociación”, señalaba Félix López, “en la recuperación de nuestras señas de identidad y la labor de estos años en trasladar a los ciudadanos, es digno de resaltar máxime cuando en este año celebramos el V Centenario de la antigua ciudad de Vera”.

Tras la presentación del conferenciante a cargo de Pedro López, secretario de la Asociación Cultural Moros y Cristianos de Vera, el historiador Ánchel Conte efectuó un breve recorrido histórico desde que a finales del siglo XI, la ciudad musulmana de Waska es conquistada por Aragón y se convierte en su capital. Incapaz de repoblar todas las tierras conquistadas, Pedro I, en las capitulaciones con las poblaciones conquistadas, permite que los musulmanes permanezcan en ellas conservando su religión y leyes, y así permanecen hasta el momento del bautismo obligado por Carlos I en el siglo XVI. En el caso de Huesca, la comunidad musulmana está bajo el poder del rey, que la defiende de los ataques de la Iglesia y el Concejo ya que en ellas tenía una buena fuente de ingresos especialmente procedentes de las actividades comerciales y artesanas de los mudéjares. La convivencia con los conciudadanos cristianos fue normalmente pacífica, salvo momentos de exacerbación religiosa provocada por el obispo, los dominicos y por Vicente Ferrer, mientras que fue mucho más conflictiva con los judíos. Más de cuatrocientos años de vida en común con la mayoría cristiana no les apartó de su fe, pero si se llevó a cabo un lento proceso de aculturación que hizo que el árabe fuera solo lengua litúrgica y que en su aspecto externo no se diferenciaran de los cristianos; estamos ante unos aragoneses no cristianos, pero con conciencia nacional. Tras el bautismo forzado y hasta la expulsión en 1610, ocuparon el mismo espacio y trabajaron en los mismos talleres, pero perdieron su independencia administrativa y se vieron obligados a ser, o al menos aparentar, ser cristianos.
Al finalizar su conferencia, Ánchel Conte recibió de manos de la concejala de Cultura, Isabel de Haro, y del presidente de Moros y Cristianos, José Manuel Ramírez, un recuerdo de la Vera musulmana, junto con una placa de reconocimiento a su labor histórica.

“Por el Camino Enmedio. De la ciudad de Vera al Lugar de Antas y viceversa” que dictará Luis Cano Rodríguez el próximo día 6, también en el Convento de la Victoria, cerrará el ciclo de conferencias de la IV Semana Cultural Moros y Cristianos, Vera 2018.