Purchena entre los siete parajes almerienses incluidos en el Registro de Paisajes de Interés Cultural.

La Junta de Andalucía ha incluido en el Registro de Paisajes de Interés Cultural el Campo de Tabernas, Los Millares, las minas de Rodalquilar, las Salinas de Cabo de Gata y diferentes áreas de los municipios de Vélez-Blanco, Purchena, Tahal, Alcudia de Monteagud y Chercos a través del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH).

La Junta de Andalucía ha incluido en el Registro de Paisajes de Interés Cultural el Campo de Tabernas, Los Millares, las minas de Rodalquilar, las Salinas de Cabo de Gata y diferentes áreas de los municipios de Vélez-Blanco, Purchena, Tahal, Alcudia de Monteagud y Chercos a través del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH).

El objetivo de esta iniciativa es facilitar la investigación, la gestión y la promoción de lugares singulares por sus valores como patrimonio cultural, según indica la Junta en una nota, en la que precisa que este inventario, abierto a nuevas incorporaciones, agrupa los paisajes en 32 demarcaciones.

En la de Andarax y Valle de Tabernas se incluyen los paisajes de Campo de Tabernas y Los Millares; el paisaje minero de Rodalquilar y las Salinas de Cabo de Gata se encuentran en la demarcación Campo de Níjar mientras que la demarcación Valle del Almanzora incluye zonas de Purchena, Tahal, Alcudia de Monteagud y Chercos. El paisaje de Vélez-Blanco se integra en la demarcación Hoyas de Guadix, Baza, La Sagra y Los Vélez, entre las provincias de Granada y Almería.

Para la elaboración de este registro, la Junta parte de la identificación en el conjunto del territorio andaluz de aquellos paisajes culturales rurales o urbanos de mayor contenido patrimonial, siguiendo las recomendaciones de los organismos internacionales. Una vez seleccionados, analizados, documentados sus valores y clasificados, se completa una ficha técnica que se suma a la base de datos y que puede consultarse en la web del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico.

El paso del tiempo y la actividad humana configuran el carácter singular de estas zonas y están presentes en el valle situado entre los ríos Antas y Almanzora, en el que se localizan los municipios de Tahal, Alcudia de Monteagud y Chercos y donde pervive un paisaje de huertos y casas de labor que hunde sus raíces en el legado romano y árabe del uso del agua.

Los técnicos del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico han destacado la presencia de los vestigios del pasado morisco de Purchena en sus monumentos, en sus calles, y en sus tradiciones y fiestas, para incluir a la localidad en el Registro de Paisajes de Interés Cultural. En el caso de Vélez-Blanco, se valora su ubicación, su castillo, su caserío encalado, y la huella de las actividades tradicionales vinculadas al agua, que configuran una paisaje «con muy pocas alteraciones de su esencia de villa señorial formada del espíritu del Renacimiento».

La inclusión del Campo de Tabernas en el registro refleja el impacto de este paisaje semidesértico en creaciones culturales nacionales e internacionales, principalmente, en los ámbitos de la fotografía y el cine. En la ficha técnica de Los Millares se describe al yacimiento como «uno de los paisajes arqueológicos más destacados de Andalucía» y «cuna de una cultura pionera en la introducción de la metalurgia del cobre en el Mediterráneo Occidental».

Rodalquilar y las Salinas de Cabo de Gata son dos ejemplos de la influencia de las actividades humanas en la formación del paisaje. En el caso de Rodalquilar, se trata de un paisaje minero asociado a la extracción de oro y en el de Las Salinas, se unen valores naturales y culturales en la única explotación de este tipo que mantiene la actividad industrial en Andalucía Oriental.