Tal día como hoy hace 48 años de las bombas de Palomares. Aquel suceso que se convirtió en el mayor accidente nuclear y colocó a Almería en el mapa del mundo sigue coleando. Aún quedan 40 hectáreas de terreno con plutonio y su descontaminación sigue siendo uno de los contenciosos entre España y Estados Unidos.

Eran las 10 y 20 de la mañana del 16 de enero de 1966. Un B-52 y un avión cisterna chocaron sobre el cielo de Almería. El accidente crero una bola de fuego que sobrecogió a los vecinos del levante almeriense y colocó a Palomares en el centro del Mundo en plena guerra fría. El avión llevaba cuatro bombas nucleares. Tres cayeron en tierra y 1 en el mar, que tardó meses en encontrarse.

Estados Unidos desplegó todo su poderío para eliminar parte de la contaminación, llevándose tierra y enterrando aquí algunos restos. Mientras el régimen franquista intentaba silenciarlo todo. Con un baño para la historia se quiso acabar con el problema.

Se prometieron ayudas, se puso en marcha el Plan Indalo, con revisiones médicas periódicas, se sellaron terrenos, pero 48 años después sigue habiendo tierra contaminada. 50 mil metros cúbicos contaminados de plutonio que siguen siendo un escollo en las relaciones entre España y Estados Unidos. Los americanos prometieron descontaminar todo. Una comisión de expertos viajó hasta a la zona para elaborar los informes, pero hoy por hoy nadie mueve ficha. Palomares ni siquiera formó parte de la agenda de la entrevista de Rajoy con Obama de hace unos días.