La Justicia condena al Ayuntamiento de Macael a readmitir a una trabajadora.

El Juzgado de lo Social número 3 de Almería ha declarado nulo el despido de Soledad Gutiérrez, trabajadora del Ayuntamiento de Macael que fue despedida en abril de 2013, tras la llegada del nuevo equipo de Gobierno. En la sentencia, el juez reconoce que existen “indicios más que suficientes” para presumir que el despido de Soledad Gutiérrez, que es militante del PSOE y fue concejala en el Ayuntamiento desde 2003 a 2011 y presidenta de la Ejecutiva local del PSOE desde 2007 a 2011, “pudo estar motivado por ocupar un cargo de relevancia política en la localidad de Macael, habida cuenta de que (…) el Ayuntamiento de Macael está gobernado por un partido de signo político distinto, como es el PP”.

La secretaria general del PSOE de Macael, Francisca Pérez Laborda, ha celebrado que “por fin se haya hecho justicia” con esta sentencia, que declara la nulidad del despido y condena al Ayuntamiento de Macael a readmitir inmediatamente a la demandante en su puesto de trabajo, en las mismas condiciones que regían con anterioridad al despido y con el abono de los salarios dejados de percibir desde la fecha del despido hasta que se produzca la readmisión.

Para Pérez Laborda, la sentencia “demuestra que el alcalde de Macael ha actuado con mala fe, recurriendo a artimañas propias de una derecha que nos recuerda a otros tiempos y que ha hecho bandera de la persecución política en el Ayuntamiento”. La responsable socialista considera “inadmisible que este tipo de cosas ocurran en una democracia” y asegura que “el que un juez reconozca que el Partido Popular ha despedido a una trabajadora por motivos políticos sólo puede llevar al alcalde a presentar su dimisión de manera inmediata”.

Persecución política

Soledad Gutiérrez era personal fijo del Ayuntamiento de Macael desde 1998, cuando superó un concurso-oposición. A la llegada del PP al equipo de Gobierno local, tras las últimas elecciones municipales, fue incluida en el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) del Ayuntamiento, por el que se despidió a 13 trabajadores, a pesar de que el equipo de Gobierno había asegurado que el personal laboral fijo tendría prioridad de permanencia.

Hasta que el despido se hizo efectivo, en abril de 2013, Soledad Gutiérrez “sufrió una persecución política por parte del PP en el gobierno municipal –explican desde el PSOE–, con continuos cambios de puesto de trabajo: del consultorio médico pasó a la báscula, de allí al archivo y al juzgado de paz, todo ello para intentar buscar una justificación con la que abrirle un expediente, pero como es una trabajadora nata, no pudieron hacerlo y al final la incluyeron en el ERE”. “Desde el PSOE de Macael ya lo veíamos venir –asegura Pérez Laborda– y cuando la cambiaron la primera vez, nos pusimos a pedir firmas para que la dejaran en el consultorio médico, en el que había estado 16 años”. “Soledad Gutiérrez es una persona muy querida y respetada por los vecinos de Macael y recogimos alrededor de 800 firmas, aunque al final, pese a ser una de las auxiliares administrativas con más antigüedad en el Ayuntamiento, la despidieron”, resume.

Discriminación por discapacidad

El Ayuntamiento de Macael ha sido demandado de manera individual por 12 de los 13 trabajadores afectados por el ERE. Hasta el momento se han emitido cinco sentencias, todas en contra del Ayuntamiento, por los despidos “arbitrarios” que realizó tras su llegada a la Alcaldía: en tres de ellas los despidos han sido declarados improcedentes y en las dos restantes han sido declarados nulos.

Además del caso de Soledad Gutiérrez, el otro despido declarado nulo por un juez ha sido el de un trabajador con discapacidad. Esta sentencia concluye que esta discapacidad constituye un “indicio más que suficiente para entender que el despido de dicho trabajador pudiera ser discriminatorio” y que “el Ayuntamiento de Macael no ha presentado prueba suficiente para acreditar que la decisión de incluir al actor en el listado de personas cuyos contratos de trabajo se extinguieron (…) sea ajena a su condición de minusválido”, por lo que “dicho despido se ha de calificar como nulo”.

Francisca Pérez Laborda recuerda que, antes de conseguir el Gobierno municipal, “en el PP ya habían dicho, tanto en sus reuniones de partido como el día de las elecciones, que iban a ‘limpiar’ el Ayuntamiento”, de manera que cuando llegaron a la Alcaldía “aprovecharon el ERE para hacerlo”.

La secretaria general del PSOE de Macael insiste en que “el PP se equivocó con este ERE extintivo, así como con los criterios que empleó para despedir a los trabajadores” y advierte de que “ahora es el pueblo de Macael el que va a tener que pagar los errores del equipo de Gobierno, puesto que el Ayuntamiento tendrá que gastarse en indemnizaciones un dinero que podía haberse aprovechado para mantener los puestos de trabajo, además de que han dejado los servicios municipales bajo mínimos y ocupados, en muchos casos, por trabajadores que no están cualificados para desempeñar esos trabajos porque se dedicaban a otras tareas”.