24/10/2018 La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha manifestado este miércoles que el Gobierno andaluz va a solicitar al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) que aporte información sobre “si es verdad o no” si se produjo el traslado de tierra contaminada a la pedanía cuevana de Palomares, en Almería, y, en caso de ser así, los motivos por los que “no hubo información por parte del Gobierno de España a Andalucía” ANDALUCÍA ESPAÑA EUROPA ESPAÑA EUROPA ALMERÍA ANDALUCÍA AUTONOMÍAS POLÍTICA JUNTA DE ANDALUCÍA

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha manifestado este miércoles que el Gobierno andaluz va a solicitar al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) que aporte información sobre “si es verdad o no” si se produjo el traslado de tierra contaminada a la pedanía cuevana de Palomares, y, en caso de ser así, los motivos por los que “no hubo información por parte del Gobierno de España a Andalucía”.

“Mal por parte del Gobierno de Rajoy si lo hizo sin dar información”, ha dicho la presidenta de la Junta en declaraciones a los medios durante su visita a la comunidad de regantes Cuatro Vegas, donde ha apuntado que el Ejecutivo autonómico va a reclamar “toda la información” y “transparencia” sobre el envío de material con radioactividad, que habría tenido lugar en 2016, quien ha incidido en que las competencias sobre seguridad nuclear son estatales.

Sobre este asunto, el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) ha indicado que los alrededor de 1.300 kilos de “material radioactivo” que trasladó hace dos años al área bajo vigilancia radiológica de Palomares, proceden de “los muestreos de tierras” realizados en la zona desde 1966 y ha remarcado que son “de baja actividad”.

“No son residuos radiactivos ni basura nuclear sino que son el cúmulo de muestras que históricamente se han ido tomando de la zona en el marco del Plan de Vigilancia Ambiental y que se han devuelto al sitio del que se salieron ya no había más capacidad de seguir guardándolos en el propio Ciemat”, ha señalado a Europa Press la directora del departamento de Medio Ambiente del órgano dependiente del Ministerio de Transición Ecológica, Yolanda Benito.

Sobre el hecho de que en su día no se informase a las autoridades locales, provinciales o autonómicas, ha argumentado queal no tratarse de residuos nucleares “sino de material de muy baja actividad, no hay que informar a nadie” si bien, según ha matizado, sí estaba informado el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) a traves de los boletines mensuales que remitimos.

“No teníamos que informar a nadie porque trabajamos en Palomares, de forma constante y no, informamos de este tipo de actuaciones”, ha afirmado Benito para, a continuación, remarcar que “los alcaldes de la zona siempre han sido perfectos conocedores de nuestra actividad, si no de forma oficial, sí a través de otros canales”.

Benito ha trasladado que, ante la acumulación de “muestreos históricos”, se decidió en 2016 que el sitio adecuado para su depósito era Palomares y ha precisado que el material que permanece almacenado en “contenedores con medidas especiales” se compone de “muestras de tierra y cenizas”.

“En este caso –ha insistido- se trata de un material de muy baja actividad, casi desclasificado, para el que no es necesario prácticamente ningún tipo de control del que está prácticamente exento dada la dosis pequeñísimas de radio actividad”.

Tras apuntar que se trata de una medida “inédita” ya que el caso de Palomares es “único” en España, ha detallado que el transporte no lo realizó Enresa, empresa dedicada al tratamiento de residuos nucleares, sino una “empresa del sector”, que depositó los contenedores en la zona 2 del área de más de 40 hectáreas que se encuentra bajo vigilancia radiológica a la espera de que se ejecute el Plan de Rehabilitación aprobado para la zona en 2010.

“No es basura nuclear no son residuos como demuestra que Enrejas no intervino como tampoco tiene que ver con el Plan Integrado para la Mejora de las Instalaciones del Cierta (Pimic)”, ha dicho en alusión al plan que se puso en marcha en el año 2000 con el fin de desmantelar las instalaciones paradas y obsoletas, des contaminar zonas y terrenos con contaminación residual, modernizar edificios e instalaciones y mejorar las infraestructuras generales del centro de Madrid.

Benito ha asegurado que el primer transporte, de unos 700 kilos, se realizó el 10 de mayo de 2016 y el segundo, con poco más de 600 kilos de material, se depositó el 29 de noviembre. “En el Cierta –ha añadido– no teníamos más capacidad de guardar y por eso se adoptó esa decisión”, ha reiterado.

En esta línea, ha descartado que la presencia de esta más de una tonelada de material radio activo en Palomares haya “cambiado nada” la situación radiológica en la zona y ha remarcado que “no cambia para nada” al tratarse de “muestras ambientales no manipuladas”.