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El consejero de Justicia subraya en el Parlamento los programas específicos de intervención llevados a cabo en Tierras de Oria, Bahía de Cádiz y El Limonar.

El consejero de Justicia e Interior, Emilio de Llera, ha destacado la labor que realizan todos los centros de internamiento de menores infractores en Andalucía con aquellos jóvenes que han cometido delitos de violencia intrafamiliar con el objetivo de preparar a los menores para que respondan de manera adecuada ante situaciones de conflicto.

De Llera ha subrayado el trabajo desarrollado por los centros de Tierras de Oria, de Almería; El Limonar, de Alcalá de Guadaíra (Sevilla), y por los centros Bahía de Cádiz, situados en Puerto Real y El Puerto de Santa María, instalaciones que disponen de programas específicos porque superan el porcentaje de jóvenes que han cometido este tipo de delitos en Andalucía (20%).

Tierras de Oria cuenta con una unidad especializada en este tipo de delitos que desarrolla dos programas: el de Intervención y mediación en el ámbito familiar y el de Prevención, detección e intervención en violencia de género, desde los que se ha atendiendo durante 2014 a un total de 110 menores.

El centro almeriense cuenta para ello con una psicóloga, una trabajadora social y personal educativo, profesionales que, formados y especializados en este tipo de problemática, trabajan con los menores para lograr en éstos un cambio de actitud de forma que se mejore la convivencia familiar.

En la provincia de Sevilla, ha explicado el consejero, el centro de menores El Limonar está aplicando el programa Abarca que se caracteriza por una intervención integral con los menores ingresados por un delito relacionado con la violencia filioparental, o en los casos en que se detecta la existencia de violencia de esta naturaleza aunque no sea el motivo del internamiento, y que atendió en este centro a 37 menores por estas causas durante el pasado año.

De Llera ha apuntado que este programa se caracteriza por llevar a cabo una intervención integral con los menores mediante un tratamiento tanto individual como familiar. La intervención educativa y terapéutica se desarrolla para que, cuando el menor vuelva a su casa, “lo haga para formar parte de una familia que ha aprendido a convivir, a hablar, a relacionarse de una forma adecuada y alejada de todo tipo de violencia o conducta agresiva”.

Por último, los centros de internamiento Bahía de Cádiz, ubicados en Puerto Real y El Puerto de Santa María, cuentan con el programa Versa que, basado en la terapia familiar, atendió en 2014 a 25 menores. Los profesionales que trabajan en estos recursos tienen con principal objetivo incrementar las habilidades sociales de los miembros de la familia al mismo tiempo que mejorar la comunicación entre los mismos.

La sociedad, ha afirmado el consejero, asiste en la actualidad a un incremento de los fenómenos de violencia intrafamiliar protagonizada por menores. La Consejería de Justicia e Interior, en el marco de sus competencias, sólo interviene cuando el autor del delito tiene más de 14 y menos de 18 años de edad. En estos casos, el juez puede acordar el ingreso de estos menores en centros de internamiento.

Durante 2014, ha dicho De Llera, “el 20% de las medidas de internamiento de menores fueron por medidas relacionadas con este delito y hay centros que este porcentaje alcanza el 35%; de ahí la necesidad de mantener programas para su atención”.

El consejero ha concluido llamando la atención sobre la importancia de la prevención y la protección, “pues a nadie escapa que es en esta fase cuando existen mayores posibilidades de actuación”. Por ello, la Junta de Andalucía aboga por intervenciones desde el ámbito educativo adaptadas a las necesidades del menor, “quién en muchas ocasiones, no podemos olvidar, es víctima de situaciones que han condicionado su desarrollo personal”.