“Resulta por tanto fundamental incidir en el ámbito rural, donde hay una mayor presión sobre las mujeres para ocultar el maltrato que viven, al ser un medio más cerrado, donde, paradójicamente, las estrechas relaciones de vecindad lejos de ayudar suponen más estrés, vergüenza y sufrimiento”, declara Remedios Serrano, presidenta de Femaxi

Publicidad.

El municipio de Bacares acogerá esta sábado 19 de enero la jornada inaugural del proyecto de prevención contra las violencias machistas Voces Tras el Silencio, financiado por el Instituto Andaluz de la Mujer de la Junta de Andalucía y organizado por la unión de asociaciones de mujeres del Almanzora. La jornada formativa contará con la presencia de reconocidas ponentes en el ámbito de la promoción de la igualdad y la prevención de la violencia de género como Rafaela Pastor Martínez, activista feminista presidenta- cofundadora de la Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres (PALEM) experta en el impulso de políticas de igualdad, empoderamiento y prevención de la violencia hacia las mujeres. Inés Blasco, trabajadora social coordinadora de actividades y proyectos de la asociación de mujeres La Aldeilla de El Ejido o Alicia Amezcua, educadora social, presidenta de la asociación de mujeres por el cambio social Azahar y experta en coaching.

Por su parte, la entidad anfitriona, la asociación de mujeres progresistas de Bacares realizará un paseo turístico por las calles del municipio poniendo el acento en las mujeres de su pueblo a lo largo de la historia hasta llegar a la actualidad. Tras las conclusiones, está prevista una ‘sorpresa’ musical a cargo de las voluntarias del centro de Información Juvenil de Purchena.

La jornada formativa, forma parte de un proyecto más amplio diseñado para incidir en la prevención de las violencias machistas en el ámbito rural que comprende talleres de formación con las asociaciones de mujeres y una obra de teatro con perspectiva de género a cargo de Mar Galera. Trata de incidir, especialmente en las mujeres de más de 60 años del mundo rural dada su vulnerabilidad a la hora de identificar el amplio espectro de tipos de violencias.

Programa.

“A mayor grado de ruralidad y aislamiento mayor penetración y aceptación de los mandatos y roles de género que derivan en situación de violencia patriarcal. Esta situación de desigualdad se agrava si hacemos referencia a la franja de edad mayoritaria de entre 50- 67 años donde la mayoría no tiene trabajo remunerado y se dedica al cuidado de la familia. Ellas son las que se han ocupado del cuidado de los hij@s, progenitores, suegros y suegras y ahora también los nietos y nietas, con lo que siguen transmitiendo los mismos valores y esteriotipos”, ha explicado Remedios Serrano, presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres del Almanzora, FEMAXI y coordinadora de este plan formativo.

“Resulta por tanto fundamental incidir en el ámbito rural, donde hay una mayor presión sobre las mujeres para ocultar el maltrato que viven, al ser un medio más cerrado, donde, paradójicamente, las estrechas relaciones de vecindad lejos de ayudar suponen más estrés, vergüenza y sufrimiento”, concluye Serrano.